Este hábito frecuente al encender y apagar tu ordenador puede incrementar el uso de energía

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Este hábito frecuente al encender y apagar tu ordenador puede incrementar el uso de energía

Los usuarios de Windows disponen de una función denominada arranque rápido que permite encender el ordenador rápidamente, aunque no es la mejor opción para ahorrar energía

Hoy en día, es claro que muchas actividades diarias dependen de dispositivos tecnológicos como teléfonos móviles y ordenadores. Estos dispositivos permiten realizar una variedad de tareas, desde la comunicación y el acceso a la información hasta el entretenimiento. Además de ser útiles para el uso personal, son esenciales en el ámbito laboral, simplificando numerosas funciones.

Es crucial considerar que el uso inadecuado de estos dispositivos puede impactar negativamente su rendimiento y vida útil. Por ejemplo, encender y apagar el ordenador de manera adecuada puede aportar ventajas como el ahorro de energía y la optimización de su funcionamiento. No obstante, cometer ciertos errores en este proceso puede acarrear consecuencias significativas.

Habilitada por defecto en Windows 10 y Windows 11, esta función promete tiempos de arranque y apagado más rápidos. Sin embargo, pocos usuarios son conscientes del impacto energético que puede tener. Desactivarla puede ser una opción para reducir el consumo de energía, junto con otras recomendaciones que se deben seguir.

En lugar de realizar un apagado completo, esta función guarda el estado del sistema en un archivo de hibernación. Al encender tu ordenador nuevamente, este archivo se carga rápidamente, reduciendo considerablemente el tiempo de arranque.

**Cuando el «arranque rápido» está activado en un ordenador con Windows 10 u 11, el encendido y apagado del dispositivo es muy rápido debido a que entra en un modo de hibernación híbrida, lo que provoca que el proceso de apagado quede incompleto.

La fuente citada explica cómo desactivar correctamente esta opción, ya sea de manera permanente o temporal. Para desactivarla temporalmente en ambas versiones de Windows, se puede mantener presionada la tecla Shift al hacer clic en el botón de apagado. Otra alternativa es introducir el comando «shutdown -s -t 00» en la aplicación Ejecutar.**

Además, algunos usuarios han reportado que ciertos problemas de hardware y software no se resuelven completamente debido a que el sistema no se apaga por completo, lo que lleva a más reinicios y, en consecuencia, a un mayor consumo de energía.

Para desactivar el Inicio rápido en Windows 10 o Windows 11, puedes seguir estos pasos:

  1. Abrir el Panel de Control: Puedes acceder al Panel de Control desde el menú Inicio o escribiendo «Panel de Control» en la barra de búsqueda y seleccionando la aplicación.
  2. Seleccionar Opciones de energía: Dentro del Panel de Control, busca y selecciona «Opciones de energía».
  3. Elegir la configuración del plan de energía: Junto al plan de energía seleccionado, haz clic en «Cambiar la configuración del plan».
  4. Cambiar la configuración avanzada de energía: En la nueva ventana, haz clic en «Cambiar la configuración avanzada de energía».
  5. Desactivar el arranque rápido: Busca la opción «Arranque rápido» (puedes encontrarla en la sección de Configuración de energía del sistema) y desactívala. Puedes hacerlo seleccionando «Desactivado» en el menú desplegable.
  6. Guardar los cambios: Haz clic en «Aplicar» y luego en «Aceptar» para guardar los cambios realizados.

Después de desactivar el Inicio rápido, es posible que notes que el tiempo de arranque de tu computadora sea un poco más largo, pero esto debería ayudar a reducir el consumo de energía y a resolver algunos problemas de hardware y software.

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